Review
Detenerse a abordar el sonido es un ejercicio que sinceramente no sentía necesario explicar, después de todo, si tienes una minima idea de lo que define al Stoner rock/metal y desert rock sabes exactamente como suena esto, de hecho diría que este álbum es el mejor ejemplo para ilustrar este sonido.
Que un viaje en carretera sea memorable o no, depende principalmente de 2 cosas, la primera es lo que encuentras a los laterales y la segunda son las variaciones que tiene la pista, y por tanto, lo que tienes enfrente.
Welcome to sky valley funciona precisamente porque logra ambas cosas.
Hay que mencionar que, pese a conocerle al álbum 9 canciones ( y “Lick Doo” un hidden track") el álbum , en su versión original, se divide únicamente en 3 tracks, 3 tramos de carretera. A diferencia de la mayoría de álbumes de stoner, cuya forma está en la repetición monolítica, Welcome To Sky Valley como digo, tiene ese componente de carretera, el de una buena carretera, hay tramos rectos donde uno puede simplemente pisar el acelerador a tope, tramos con curvas que te mantienen atento a la pista, tramos con baches, topes, secciones donde quizá falle tu motor o te quedes sin gasolina, partes donde no sabrás ubicarte ni hacia dónde seguir.
Los laterales son el complemento perfecto, si lo anterior es la estructura, los laterales sería lo que no altera esta misma sino, le da profundidad y una sensación de un tramo “vivo” al transitar. La velocidad, la densidad atmosférica, el calor irradiado, el correr del viento arrastrando nubes de arena, representados aquí por el fuzz y la distorsión, se encargan de difuminar el paisaje obligándole a luchar entre el perderte y dejarte ubicar y el tratar de observar el paisaje.
Pero, Sky Valley no existe, de ninguna manera eres bienvenido, pese a lo que la portada puede sugerir con el enorme letrero que dicta “Welcome to sky valley” lo cierto es que nada de eso es real, Sky Valley no existe, haz el ejercicio y trata de rastrear su rastro, no está en los insertos del disco, no está en el disco en sí mismo, no está en promocionales ni catálogos,ni en ningún otro lado, probablemente es solo una alucinación, quizá inducida por el calor de más de 100° en la carretera, quizá por el olor y químicos de la gasolina quemada, o puede quizá, ser consecuencia de los “Asteroids” y la “Gardenia” que consumiste, en cualquier caso, estamos frente a una obra homónima o desprovista de título. Pero, durante 51 minutos, invitados por la portada del álbum nos sumergimos en las desérticas carreteras de Sky Valley, no puede ser que no sea real, mas que real es quizá hiperreal, un lugar que solo se permite existir una vez que has abandonado la realidad, un lugar que solo puede existir si te sumerges en la portada y por extensión el contenido, y para cuando termina tu visita te das cuenta que, en realidad nunca te moviste de sitio, pero Sky Valley no puede ser sino real.